viernes, 7 de septiembre de 2012

CUARTO ANIVERSARIO: «Círculo Agustino»

Amigos y condiscípulos agustinianos,
celebramos esta iniciativa grupal iniciando el quinto año de presencia virtual, gracias al empeño en equipo de un pequeño grupo de agustinos con vocación universal (católica) por crear y mantener un sitio en el ciberespacio que acoja amigos y condiscípulos comprometidos en aplicar el pensamiento agustiniano a la vida cotidiana.
Acompañan en equipo al Comité Editor «Círculo Agustino» CECA en este nuevo período: Jorge Llontop de la Promoción 1961 SA, Luis Rosado, Eduardo Alvizuri, Jorge Atkins, Carlos Arrieta y Jean Doig de la Promoción 1964 SA.  

Saludos, Jean Jesu, Coordinador de Grupo.

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«agustino, siempre agustino»
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sábado, 18 de agosto de 2012

Corrupción: distorsión humana que llega hasta los orígenes de su existencia

Corrupto: quien tiene el corazón roto
Leonardo Boff*

La indignación generalizada frente a la corrupción en Brasil y en el mundo entero está dando paso a la resignación y a la indiferencia, pues la impunidad está tan  extendida que la mayoría de la gente desconfía de que haya solución.
Sobre este hecho la teología tiene algo que decir. Ella sostiene que la condición humana actual se encuentra desgarrada y decadente (infralapsárica se dice en el dialecto teológico)  a consecuencia de un acto de corrupción. Según la narración bíblica, la serpiente corrompió a la mujer, la mujer corrompió al hombre y ambos nos dejaron un legado de corrupciones sobre corrupciones hasta el punto de que el mismo Dios “se arrepintió de haber creado al ser humano en la Tierra”  como nos recuerda el texto del Génesis (6,6). Somos hijos e hijas de una corrupción originaria.
En los espacios cristianos se alegaba que todo mal se deriva de esta corrupción originaria, llamada pecado original. Pero esta expresión se ha vuelto extraña a los oídos modernos. Son pocos los que se refieren a ella.
Aún así, me atrevo a rescatarla, pues contiene una verdad innegable, confirmada por la reflexión filosófica de Sartre e incluso por el rigorismo filosófico de Kant, según el cual «el ser humano es un leño tan torcido que no se pueden sacar de él tablones rectos».
Es importante hacer notar que es un término creado por la teología. No se encuentra como tal en la Biblia. Fue san Agustín en diálogo epistolar con san Jerónimo quien lo inventó. Con la expresión “pecado original” no pretendía hablar del pasado. Lo “original” no tenía que ver con los orígenes primeros de la historia humana. San Agustín quería hablar del presente: la situación actual del ser humano, en su nivel más profundo, es perversa y está marcada por una distorsión que llega hasta los orígenes de su existencia (de ahí, “original”). Hace su filología de la palabra “corrupto”: es tener un corazón (cor) roto (ruptus, de rompere).
Somos portadores, por lo tanto, de una ruptura interna que equivale a una laceración del corazón. En palabras modernas: somos dia-bólicos y sim-bólicos, sapientes y dementes, capaces de amor y de odio.
Esta es la actual condition humaine. Pero por curiosidad, preguntaba san Agustín, ¿cuándo comenzó? Él mismo responde: desde que conocemos al ser humano: desde los “orígenes” (de aquí el segundo sentido de “original”). Pero no da importancia a esa pregunta. Lo importante es saber que aquí y ahora somos seres corruptos, corruptibles y corruptores. Y que creemos en alguien, Cristo, que nos puede liberar de esta situación.
¿Pero dónde se manifiesta más visiblemente este estado de corrupción? Quien nos responde es el famoso y católico Lord Acton (1843-1902): en los portadores de poder. Enfáticamente afirma: «mi dogma es la general maldad de los hombres de poder; son los que más se corrompen». Y hace una afirmación siempre repetida: «el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente».
¿Por qué, exactamente, el poder? Porque es uno de los arquetipos más poderosos y tentadores de la psique humana; nos proporciona el sentimiento de omnipotencia y de ser un pequeño «dios». Hobbes en su Leviatán (1651) nos lo confirma: «Señalo como tendencia general de todos los hombres un perpetuo e inquieto deseo de poder y más poder que solamente cesa con la muerte. La razón de esto reside en el hecho de que no se puede asegurar el poder sino buscando más poder todavía».
Ese poder se materializa en el dinero. Por eso las corrupciones que estamos presenciando envuelven siempre dinero y más dinero. Hay un dicho en Ghana: «la boca ríe pero el dinero ríe mejor». El corrupto cree en esta ilusión.
Hasta hoy no hemos encontrado cura para esta herida interior. Sólo podemos disminuirle la sangría. Creo que, en último término, vale el método bíblico: desenmascarar al corrupto, dejándolo desnudo delante de su corrupción, y la pura y simple expulsión del paraíso, es decir, sacar al corruptor y al corrompido de la sociedad y meterlos en la cárcel.


NOTA DEL EDITOR
* Filósofo. Artículo publicado en «leonardoBOFF.com». Consulta el 18/08/2012. http://leonardoboff.wordpress.com/2012/08/15/corruptoquien-tiene-el-corazon-roto/

domingo, 22 de julio de 2012

Crisis occidental: arrogancia y fundamentalismo


Nosotros los occidentales, los principales responsables
Leonardo Boff*

El conjunto de crisis que avasalla a la humanidad nos obliga a parar y hacer un balance. Es el momento filosofante de todo observador crítico, siempre que quiera ir más allá de los discursos convencionales e intrasistémicos.

¿Por qué hemos llegado a la situación actual que objetivamente amenaza el futuro de la vida humana y de nuestra obra civilizatoria? Respondemos sin mayores justificaciones: los principales causantes de este recorrido son aquellos que en los últimos siglos detentaron el poder, el saber y el tener. Ellos se propusieron dominar la naturaleza, conquistar el mundo entero, someter a los pueblos y poner todo al servicio de sus intereses.
           
Para esto utilizaron un arma poderosa: la tecnociencia. Por la ciencia identificaron cómo funciona la naturaleza y por la técnica realizaron intervenciones para beneficio humano sin reparar en las consecuencias.

Los señores que realizaron esto fueron los europeos occidentales. Nosotros latinoamericanos fuimos agregados a ellos a la fuerza como un apéndice: el Extremo Occidente.

Esos occidentales, sin embargo, están hoy enormemente perplejos. Se  preguntan aturdidos: ¿cómo podemos estar en el ojo de la crisis si tenemos el mejor saber, la mejor democracia, la mejor economía, la mejor técnica, el mejor cine, la mayor fuerza militar y la mejor religión, el cristianismo?

Ahora estas “conquistas” están puestas en entredicho, pues ellas, no obstante su valor, es innegable que ellas no nos proporcionan ningún horizonte de esperanza. Sentimos que el tiempo occidental se ha agotado y ha pasado ya. Por eso ha perdido cualquier legitimidad y fuerza de convencimiento.

Arnold Toynbee, analizando las grandes civilizaciones, notó esta constante histórica: siempre que el arsenal de respuestas para los desafíos ya no es suficiente, las civilizaciones entran en crisis, empiezan a descomponerse hasta que colapsan o son asimiladas por otra. Esta trae renovado vigor, nuevos sueños y nuevos sentidos de vida personales y colectivos. ¿Cuál vendrá? ¿Quién lo sabe? He aquí la pregunta crucial.

Lo que agrava la crisis es la persistente arrogancia occidental. Incluso en decadencia, los occidentales se imaginan como la referencia obligatoria para todos.

Para la Biblia y para los griegos este comportamiento constituía el supremo desvío, pues las personas se colocaban en el mismo pedestal de la divinidad, considerada como la referencia suprema y la Última Realidad. Llamaban a esa actitud hybris, es decir, arrogancia y exceso del propio yo.

Fue esta arrogancia la que llevó a Estados Unidos a intervenir con razones mentirosas en Irak, después en Afganistán y antes en América Latina, sosteniendo durante muchos años regímenes dictatoriales militares y la vergonzosa Operación Cóndor mediante la cual centenares de líderes de varios países de América Latina fueron secuestrados y asesinados.

Con el nuevo presidente Barak Obama se esperaba un nuevo rumbo, más multipolar, respetuoso de las diferencias culturales y compasivo con los vulnerables. Craso error. Está llevando adelante el proyecto imperial en la misma línea del fundamentalista Bush. No ha cambiado sustancialmente nada en esta estrategia de arrogancia. Al contrario, inauguró algo inaudito y perverso: una guerra no declarada usando «drones», aviones no tripulados. Dirigidos electrónicamente desde frías salas de bases militares en Texas atacan, matando a líderes individuales y a grupos enteros en los cuales suponen que puede haber terroristas.

El propio cristianismo, en sus distintas vertientes, se ha distanciado del ecumenismo y está asumiendo rasgos fundamentalistas. Hay una disputa en el mercado religioso para ver cuál de las denominaciones consigue reunir más fieles.

Hemos presenciado en la Río+20 la misma arrogancia de los poderosos, negándose a participar y a buscar convergencias mínimas que aliviasen la crisis de la Tierra.

Y pensar que, en el fondo, solamente buscamos la sencilla utopía, bien expresada por Pablo Milanés y Chico Buarque: la historia podría ser un carro alegre, lleno de un pueblo contento.

* Filósofo. Artículo publicado en Página de Boff en Koinonía el 2012/07/20. Consulta 22/07/2012.


sábado, 23 de junio de 2012

Conciencia e identidad: símbolo nacional


SOBRE LA EXPRESIÓN  “ES UN SALUDO A LA BANDERA"
Jorge Jesús Llontop Sánchez Carrión*
          
En nuestro lenguaje coloquial se ha generalizado el uso de la expresión “es un saludo a la bandera” como sinónimo de un gesto desprovisto de todo valor y solemnidad, aludiendo a una acción irrealizable y demagógica y sin importancia al referirse a la no materialización de algún compromiso u ofrecimiento.

El saludar a la Bandera debe ser para los peruanos un motivo de orgullo, pues la Bandera constituye uno de nuestros símbolos nacionales más importantes. Hay que recordar que muchos peruanos han ofrendado su vida por defenderla. Por el contrario, éste término mal usado en nuestro lenguaje coloquial, trasunta la idea de que “saludar a la bandera” es un gesto desprovisto de todo valor y solemnidad, aludiendo a una acción irrealizable y demagógica y sin importancia.

La expresión “un saludo a la bandera” se originó en Tacna, cuando este territorio se encontraba capturado por Chile luego del infausto resultado de la Guerra del Pacífico. Como parte del proceso de “chilenización” de dichos territorios, con miras a retenerlos luego del plebiscito que se acordó realizar en el Tratado de Ancón, los peruanos radicados en Tacna fueron objeto de todo tipo de persecuciones, vejámenes y hostigamientos. Entre estos se encontraba la prohibición del uso de la bandera peruana y más bien la obligación de tener que saludar a la bandera chilena, so pena de recibir represalias en caso de no hacerlo. Entonces los peruanos patriotas, saludaban a la bandera chilena por imposición más no por convicción y lo hacían con desprecio y sin real compromiso. Lastimosamente la expresión pasó al lenguaje coloquial con un sentido distinto al que le dio origen, fomentándose una utilización inadecuada que debemos procurar desterrar.

El empleo de esta frase en el contexto de una conversación o escrito, no es la más feliz ni correcta, entendiéndose que por la costumbre no es la intención de su uso, sin embargo debemos desterrar la utilización de esta desafortunada expresión para evitar situaciones en las que se pueda desvirtuar el verdadero sentido de “saludar a la Bandera Nacional”

* Miembro del Comité Editor «Círculo Agustino».

miércoles, 20 de junio de 2012

La soberbia divide, la caridad une: amar sin medida


CARTA ABIERTA*

Lima, 12 de Junio, 2012
Señores
Junta Directiva
Ex-Alumnos del Colegio San Agustín AEXA

Presente

Nos permitimos dirigirles la presente en nuestra condición de Promoción LVII que el próximo año 2013 cumplirá Bodas de Oro como ex-alumnos del Colegio San Agustín, lamentando tener que manifestarles nuestra total discrepancia con relación a la que consideramos absoluta vergonzosa posición de vuestra Junta Directiva de la autodenominada AEXA, que ha devenido en una confrontación directa y sin sentido con las autoridades de nuestro querido COLEGIO SAN AGUSTÍN.

Quisiéramos recordarles que el almuerzo de ex-alumnos en el local del Colegio no es solo una tradición que se ha mantenido desde los inicios de la Asociación de ex-alumnos [ referencia ], sino que es la razón fundamental para la realización de dicho almuerzo de confraternidad. El poder regresar a nuestras aulas, darle el homenaje que se merecen a nuestros maestros, recordar a todos aquellos que nos precedieron, incluyendo a nuestros padres, algunos de los cuales también fueron ex-alumnos y alternar sana y divertidamente con nuestros compañeros en el mismo ambiente donde hemos crecido y pasado los años más importantes de nuestras vidas, son para todos nosotros vivencias inolvidables.

El hecho de que ustedes no están de acuerdo con las autoridades del Colegio, no los autoriza de ninguna forma a adoptar una decisión tan extrema como la de organizar el almuerzo anual de camaradería y confraternidad fuera del local del Colegio en un ambiente que no tiene ningún significado para cualquier ex-alumno.

LA ASOCIACIÓN DE EX-ALUMNOS DEL COLEGIO SAN AGUSTÍN NO LE PERTENECE A LA JUNTA DIRECTIVA DE AEXA, elegida además con una minoría de votos. La Asociación de ex-alumnos le pertenece a todos los ex-alumnos del Colegio San Agustín sin distinción alguna y por derecho propio.

Los ex-alumnos del COLEGIO SAN AGUSTÍN no vamos a permitir que nadie tome decisiones en contra de los principios más fundamentales de nuestra Asociación, especialmente alrededor de la organización del evento más importante del año. El PRIMER valor de nuestra Asociación es el respeto absoluto a nuestras autoridades del Colegio, nos guste o no nos guste sus decisiones, tal como lo hemos hecho desde que éramos estudiantes, con absoluto respeto y manteniendo la disciplina conveniente. Nosotros existimos como Asociación con la venia y autorización del Colegio y no en el sentido contrario.

Deben de entender que AEXA no está por encima de la autoridad del Colegio y si actualmente existe un conflicto en la organización de actividades, es responsabilidad de los directivos de AEXA; es decir, de ustedes el solucionar este problema y no el de hacerlo más grande y por tanto más difícil de superar. Esta situación se presenta como resultado de un lamentable reflejo de incapacidad y de arrogancia así como de una falta de humildad por parte de ustedes, que aparentemente no han aprendido los valores más fundamentales de nuestra educación en el Colegio San Agustín.

Si ustedes continúan transitando por esta ruta de divorcio entre nuestra Asociación y las Autoridades del Colegio, haremos un llamado a las otras Promociones de ex-alumnos del Colegio San Agustín, con el objeto de organizar una campaña de censura en contra de la actual Directiva de AEXA y propondremos una convocatoria a nuevas elecciones a fin de terminar para siempre con esta vergonzosa situación que es de absoluta responsabilidad de ustedes.

Atentamente,

Los miembros en pleno
PROMOCIÓN LVII COLEGIO SAN AGUSTÍN

Alcocer Ortega, Francisco
Alegría Malpartida, Eduardo
Arbulú Miranda, Mario
Bellido Vásquez, Pedro
Burghardt Gandras, Jurgen
Cáceres Sayan, Jaime
Calvo Sommaruga, Carlos A.
Canseco González, Luis Miguel
Carbonel Mezzano, Carlos
Castro Dávila, Carlos
Cavassa Arenas, Eduardo
Celle Condemarin, Luis
Celle Condemarín, Pedro
Chanján Requena, Julio
Chung Escajadillo, Guillermo
Cobián Rivas, Raúl
De Marzi Tenorio, Armando
De Olazabal Bermúdez, Jose
De Vettori Martínez, Humberto
Elespuru Grau, Otoniel Enrique
Escalante Vildósola, César
Ezeta Pérez, Alberto
Farfán Larrea, José
Fernández Northcote, Eduardo
Fernández Ancaya, José
González Muro, Luís         
Flores Rivas, Jorge
Fosca Ferraro, Aldo
García Bustamante, Mario
García Casas, Santiago
García Valentín, Manuel
Gasco Wise, Arnaldo
Gomí Barrantes, Hugo
González Núñez, Héctor
Güemes Hartley, José
Jiras Caballero, Jan
Haito Sahurie, Manuel
Lancho Guevara, Agustín
Lapenta, Alberto
Lara Ramírez, José
Lazo Mac, Jorge Frank
La Rosa de la Pascua, Francisco
Leo Monteverde, José
Lértora Carrera, Jaime
León y León, Edmundo
Lindo Moscoso, Carlos
Lino Boyd, Roberto
Lombardi Indacochea, Adolfo
Llaca González, José Luis
Llanos Credy, Gustavo
Maldonado Krebs, Miguel Juan  
Martínez Vargas, Juan
Márquez Portal, Luis
Messmer Aguirre, Emil
Morales Clemente, Hetier
Muñoz Nájar Perea, Fernando
Nolasco Macavilca, Max
Nolte Maldonado, Enrique
Nolte Rivas, Carlos
Noriega Ezcurra, Raúl Julián
Odiaga Heredia, Jorge
Orellana Amico, Daniel Esteban
Orihuela Gómez, Enrique
Ordóñez Calle, Carlos
Palacios Ubillús, Manuel
Pérez Santos
Pomareda Benel, Carlos
Pratolongo Angulo, Eduardo
Ramírez Camino, César
Ramírez Villanueva, José
Ramos Tipiani, Abel
Rengifo Lozano, Carlos Manuel
Reyes Tarazona, Roberto
Risco Alzamora, Isaac
Riva Patrón, Julio
Rivera Guichard Armando
Rivera Rodríguez, Silvio
Rivero Cuadros, Enrique 
Rodríguez Guzmán, César
Rosas Razzeto, Luis José
Rose Carrillo, Guillermo
Rossel Pardón, Daniel
Rovegno Oliva, Eduardo
Saavedra de Rivero, Jaime
Salardi, José
Samamé Ortega, Carlos
Sanabria Pérez, Alfonso
Sánchez Pinedo, Jaime
Solís Ramírez, Mario
Soto Valenzuela, Augusto
Tataje Wilcox, Alfredo
Tomatis Chiappe, Guillermo
Triveño Pinto, Rómulo
Urbina Navarro, Luis
Vargas Santos, Carlos
Vásquez Gallardo. Jorge
Vásquez R. Raúl
Velarde Andrade, Pablo
Vizquerra Denegri, Ricardo
Zacarias Rodríguez, Luis
Zumaeta Vásquez, Pablor
Aguilar Crevoiser, Manuel Gipsy

martes, 29 de mayo de 2012

PENTECOSTÉS: 27 de mayo del 2012


EL ESPÍRITU SANTO ALMA DE LA IGLESIA*

Celebramos hoy una de las fiestas centrales de la Iglesia: Pentecostés o Fiesta del Espíritu Santo. Lo esencial, decía el autor del Principito es "invisible a los ojos". También lo esencial de la Iglesia es invisible. Es invisible nuestra alma. Es invisible nuestro pensamiento. Es invisible la savia que sube de las raíces. Sin embargo, sin el alma somos pura materia, sin el pensamiento no somos humanos y sin savia el árbol se seca.
Por eso el don del Espíritu Santo a la Iglesia es el gran acontecimiento de Dios en nosotros. Así como el alma anima a todo el cuerpo y la savia da vida a todo el árbol, el Espíritu también da vida a toda la Iglesia. Copio algo que escribió Pagola y que me parece que todos debiéramos tener siempre presente:
"El Espíritu no es privilegio de un grupo. El Espíritu se da a toda la comunidad eclesial. El crea la Iglesia, la reviste de poder para desempeñar su misión, le infunde su dinamismo, la unifica y la vivifica permanentemente. La Iglesia en su totalidad es el lugar privilegiado del Espíritu. No hay en ella sectores que gocen de la garantía del Espíritu y sectores privados del Espíritu. Todo el pueblo creyente ha sido llenado del Espíritu. Todo el pueblo posee la unción del Santo (1Jn 2,20-27). El Espíritu es para todos. Y "si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, ése no es de Cristo" (Rom8, 9)."
El Espíritu Santo es el mismo en todos, por más que despierte funciones distintas en cada uno. La savia es la misma, pero las ramas son diferentes.
El Espíritu Santo nos hace a todos una misma comunión y, por tanto, una misma Iglesia. Nos hace a todos sujetos de su animación y de su iluminación. Razón esta por la cual, todos en la Iglesia tenemos algo que decir y algo que hacer. La comunión no impide la diversidad, como la diversidad no impide la misma comunión.
El Espíritu nos hace ser Iglesia, nos hace sentirnos Iglesia. El Espíritu nos hace comunidad eclesial, donde todos estamos animados por la misma savia divina, y donde tenemos parte en la misión de la Iglesia como bautizados. El Espíritu Santo que habita en ti es el mismo que habita en mí. Por eso, tú y yo somos miembros vivos y activos de una misma comunidad eclesial.

* Hoja Parroquial – Virgen del Pilar 27/05/2012. Consulta 29/05/2012.
 http://www.iglesiaquecamina.com/1hojaparroquial.htm#uno

domingo, 13 de mayo de 2012

Feliz día, madre mía: ahora y siempre


«La más bella palabra en labios de un hombre es la palabra madre, y la llamada más dulce: madre mía».
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.